Muchos de nosotros recibimos de la vida un poco más de lo que necesitamos. Esto tiene un sentido.
Ese adicional que no necesitamos devolver a quien nos lo dio, proviene del Gran Espíritu. Tiene la función de sostener la Gran Trama, para que nadie quede fuera de ella.
Sucede que algunas criaturas, por causas que no comprendemos, quedan aisladas de los clanes, de las familias o de las comunidades y son olvidadas por el resto. Esos son los puntos donde podemos ver que el gran tejido se rasga.
Es por eso que el Todo nos da un excedente, para reparar esas roturas en la trama. Donde alguien es excluido, donde alguien se queda sin lo necesario para su vida, el Todo sangra.
